El primer vicepresidente y canciller, Samuel Lewis Navarro, participó anoche de los actos en ocasión de la fiesta del Santo Padre Benedicto XVI.
En esta ocasión la Iglesia Católica celebra las fiestas San Pedro y San Pablo, por este motivo la Santa Sede celebra el Día del Papa.
Lewis Navarro manifestó que es motivo de "regocijo, no sólo para la comunidad católica sino para el mundo entero, que reconoce en la figura del Santo Padre un líder espiritual, una promesa de esperanza para superar las dificultades a las que nos enfrentamos como sociedades en proceso de evolución".