La situación de 160 pacientes con insuficiencia renal crónica en espera de un donante de riñón se hace cada vez más desesperante, debido a que este año la donación de órganos bajó en 50%.
Así lo reveló el encargado de la dirección de Proyectos Especiales del Ministerio de Salud, Juan Durán, quien señaló a los prejuicios y creencias religiosas como los principales obstáculos para crear una cultura de donantes.
David Crespo, coordinador de transplantes de órganos de la CSS, sostuvo que la lista de pacientes en espera de un riñón aumenta de 7 a 10 cada mes, al tiempo que los riñones de 600 pacientes son reemplazados por una máquina de diálisis.
Un paciente de diálisis le cuesta al Estado unos 30 mil balboas al año.