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"En toda familia hay una oveja negra". Esta es una frase que se escucha por ahí con una frecuencia poco saludable. En Panamá existen "ovejas negras" por doquier. Es una verdadera tragedia, pero las hay.
Pero ¿qué es una oveja negra?. No necesariamente debemos entender este concepto como el que describe al ladrón, la prostituta, el homosexual o el drogadicto. Es simplemente una persona problemática y punto.
Estas personas son las que no pueden mantener una relación estable ni con su propio perro. No le duran los amores, discute con todos sus "amigos", hasta con los compañeros de escuela, sus maestros y los buseros.
Si un día este ciudadano no tiene nadie con quién pelearse, se mira al espejo y escupe la imagen. Es una persona conflictiva, un patán, malediciente, soberbio, y avanza por la vida como un tractor, destruyendo todo a su paso.
Ese tipo de gente no le da a su familia más que problemas. Nadie lo soporta. No lo quieren viviendo en sus casas, tratan de esquivarlo y cruzan la menor cantidad posible de palabras con él o ella.
En estas circunstancias ¿cómo puede una familia tener una vida sana? Es muy difícil. Las consecuencias son nefastas y dolorosas y, a la larga, el trauma se pasa al resto de la sociedad, que debe soportar a tanta gente herida y minusválida espiritualmente. Cambiemos de imagen y de actitud. Tal vez esto nos ayude a cambiar también el color de nuestra lana. |