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Después de los dos partidos que sostuvimos con Cuba lo mejor de Panamá fue la defensa y, en parte, la delantera. Pero nada de exageración en que tenemos un equipazo, hay que ver a quién le ganamos y de qué forma. Sí fue positivo el partido, pero es el inicio de un proceso que debe ir creciendo poco a poco. Esperamos sea así.
Hubo cosas buenas, como el retorno de Ubaldo Guardia, la buena labor de Felipe Baloy el domingo, y los goles de Luis Tejada.
Otro aspecto es que poco a poco se consolida el chico del Envigado, Gabriel Gómez, como unos de nuestros centrocampistas de futuro. Él es parte de la Sub-20, la Sub-23 y la mayor, qué más hay que decir. En el medio quedamos con algunas dudas, sobre todo no me gustó ver a Blas Pérez allí, tal vez me acostumbre a observarlo de atacante, Manuel Torres demostró que debe ser tomado más en cuenta y Justavino no brilló tanto, pero lo hizo bien.
Tejada y Garcés fallaron oportunidades claras, pero la dupleta es buena, aunque no resuelven el rompecabezas de Stempel.
Ahora, son dos victorias anímicas, nada para empezar a venderle falsas expectativas a usted lector de que estamos en Atenas. No hay que negar que Cuba es un plantel que nos ha pegado en varias ocasiones y va en camino a la Copa de Oro, pero fueron dos partidos positivos de allí nada más.
Este conjunto tiene que acoplarse y debemos apurar el paso, pinta bien en el tapete, pero el papel lo soporta todo... Sobre la mayor ya empieza a ser indispensable que se defina su futuro, pues, por lo menos la Sub-20 y Sub-23 tienen algo, pero la absoluta, por ahora, nada... |