Lionel Messi no es más bajito que algunos alemanes, Michael Ballack marca la diferencia y Zinedine Zidane es aún una bella máquina: estas y otras impresiones se lleva el profano en su primer Mundial en directo al acceder al secreto del vestuario.
Ballack es una presencia impactante que imprime carácter a la selección de Jürgen Klinsmann, aunque no marque los goles, y así lo constata desde sus 1, 89 en cada desfile por vestuarios.