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A pesar que no descarta un arreglo "amistoso" con Estados Unidos, el gobierno panameño avanza en la idea de recurrir a un arbitraje internacional por el asunto de la limpieza de áreas usadas como campos de tiro por los militares norteamericanos.
"No podemos olvidar que estamos conversando con un gobierno amigo y si hay alguna diferencia debe abordarse con toda la altura posible", expresó este martes Guillermo Ford, embajador de Panamá en Washington.
Ford participó en una reunión en la capital con la firma estadounidense de abogados que asesora al gobierno en su propuesta del arbitraje internacional. Panamá insiste en que el gobierno estadounidense debe retirar los artefactos explosivos enterrados, algunos aún sin detonar, en unas 3.000 hectáreas.
Cerca de una veintena de panameños han muerto y muchos otros sufrieron heridas al pisar artefactos explosivo ocultos. Estados Unidos, que a finales de 1999 completó aquí su casi centenaria presencia militar, manifestó que el asunto de la limpieza de las zonas que utilizó como campo de tiro y ataques simulados es un "caso cerrado".
Los militares sanearon buena parte de los terrenos pero dejaron fuera ciertas áreas por falta de tecnología y por el peligro que implicaría para la ecología del lugar. La propuesta de un arbitraje es casi descartada por algunos sectores.
El ex presidente Guillermo Endara dijo que no cree "que el asunto prospere", en tanto el ex canciller Jorge Illueca afirmó que le cuesta creer que Estados Unidos acepte un arbitraje, porque hacerlo significaría admitir que no ha hecho lo suficiente por descontaminar las áreas. |