Avanzaba la madrugada del miércoles cuando uno de los policías del Servicio Marítimo Nacional divisó lo que parecía un cadáver humano. Se trataba del cuerpo de un hombre que había llegado hasta la orilla de un lugar cercano al antiguo muelle de la Azucarera, en Pedregal, David.
Al parecer, la fuerza de las aguas arrastraron el cuerpo que carecía de uno de sus brazos y tenía evidentes rasguños en el cuello. El resto del cuerpo estaba maltratado.
Las autoridades confirmaron que se trataba del señor Aquilino Gantes, de 38 años, quien había sido reportado desde el lunes como desaparecido, puesto que, desde que salió de la casa en Villa Escondida, no se conocía su paradero.