El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, advirtió a los países renuentes a ratificar la Constitución Europea de que el proceso de ampliación de la UE no podrá seguir hasta que se solucione el actual parón constitucional.
"Sería muy difícil contemplar la posibilidad" de nuevas ampliaciones si "la cuestión constitucional no se resuelve", afirmó Barroso en una conferencia de prensa previa a la cumbre de la UE, que comenzará hoy en Bruselas.
Barroso dio por sentado que Rumanía y Bulgaria ingresarán en la Unión en algún momento de 2007, tal como está previsto, pero planteó sus dudas sobre nuevos ingresos más allá de ese momento.
El presidente de la Comisión recalcó que el actual sistema de toma de decisiones en la UE "no basta" para una Unión con 28 ó 30 miembros. "La mayor razón para lograr una solución sobre la cuestión constitucional es la ampliación", insistió Barroso.
Actualmente, la UE mantiene negociaciones de adhesión con Croacia y Turquía.
El proceso de ratificación del tratado constitucional de la Unión Europea está en el limbo porque, si bien el texto ha sido refrendado por 15 de los 25 Estados miembros (pronto serán 16 con Finlandia), Francia y Holanda lo rechazaron en sendos referendos el año pasado.