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El primer ministro palestino Mahmoud Abbas descartó usar la fuerza contra los grupos islámicos extremistas, pese a la intención declarada de tales grupos de frustrar el nuevo plan de paz.
Los extremistas han cumplido su palabra, continuando con los ataques contra israelíes. Cinco soldados murieron el fin de semana en dos ataques.
Abbas dijo que no reprimirá a las organizaciones violentas porque desea evitar una guerra civil. "No hay absolutamente ningún sustituto para el diálogo", señaló. Vaticinó que los grupos armados cambiarán de opinión.
Entretanto, militares israelíes mataron el lunes por la noche a dos palestinos que intentaban infiltrarse en una colonia judía del norte de la franja de Gaza. |