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Lucha de Cruzada Civilista: una pelea que valió la pena

Florencio Gálvez F.
Crítica en Línea
Hace 13 años, la noche del 9 de junio de 1987 surgió una multigremial organización denominada "Cruzada Civilista", que, bajo la bandera blanca y el sonar de pitos y pailas, iniciaron una lucha de resistencia civil contra la dictadura militar. Uno de sus fundadores, Aurelio Barría Jr., hoy día reitera que el movimiento valió la pena. La alianza entre grupos cívicos, empresarios, obreros y políticos tuvo su origen en las denuncias que formuló el entonces jefe de Estado Mayor, Roberto Díaz Herrera, quien tras ser jubilado, vinculó al general Manuel Antonio Noriega en el tráfico de drogas y el asesinato de opositores, entre ellos, Hugo Spadafora. Las declaraciones de Díaz Herrera generaron un fuerte terremoto social, político y económico con su secuela de bombas lacrimógenas, balas, arrestos, torturas, manifestaciones y cierre de periódicos y emisoras. El padre Fernando Guardia reveló que la idea de la Cruzada surgió de un viaje a Filipinas con Aurelio Barría", precisó Guardia, donde asistió el entonces magistrado del Tribunal Electoral, Luis Carlos Chen. El objeto era ver como los filipinos en medio de la dictadura del presidente Ferdinand Marcos, lograron unirse de modo que se respetase el resultado de las elecciones ganadas por la candidata Corazón Aquino. Sin embargo, Guardia rechaza que el gobierno americano tuviese injerencias en ese viaje realizado en mayo de 1987, sino un organismo del Partido Demócrata. Guardia sonríe y admite que valió la pena realizar el viaje a Filipinas. En aquel momento pensé que esa experiencia eleccionaria podía realizarse en Panamá, a pesar de la oposición manifiesta del magistrado, Luis Carlos Chen. "A 13 años del suceso de la Cruzada Civilista, estoy convencido que significó un proyecto digno que valió la pena, porque movilizó la conciencia nacional", precisó Fernando Guardia.. Por su parte, el empresario Aurelio Barría Jr., otro de los líderes y fundadores de la Cruzada Civilista Nacional, señaló que principalmente lo que se ha logrado es que el país progrese y tenga democracia, libertad y se respeten los principios", precisó el comerciante. "Todos somos civilistas, los que nos pusimos al régimen militar", en especial mucha gente que está en el gobierno y gente que hoy día está en la oposición. "He conversado con gente del PRD, que tiene otro enfoque y no añoran los años de los militares", pero hay otros que se beneficiaron, dijo Barría. Sin embargo, destacó que desafortunadamente y no ajenos de lo que ocurre en Venezuela y en otros países, hoy persisten algunas malas costumbres políticas que deterioran la imagen y la credibilidad. Eso se observa en desgastes, pases de facturas y promesas electorales que no se cumplen, lo que lleva a la gente a decepcionarse. Barría Jr, resalta que muchos civilistas se activaron y son o han sido legisladores y otros se quedaron en la reserva moral del país, para criticar las equivocaciones del gobierno, sea cual fuese en el momento dado. No fueron activistas dentro de los partidos pues éstos son sectarios", actitud que deben cambiar, añadió el expresidente de la Cámara de Comercio. Admitió que valió la pena esa pelea, pues de lo contrario "Panamá viviera aúnn en una dictadura", concluyó
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