El conductor de un bus de la ruta Mano de Piedra-Terminal, "reventó" su malestar con los pasajeros.
Según los afectados, el hombre estaba renegando porque había colisionado con otro vehículo en la vía. El recorrido lo hizo lanzando palabras altisonantes, y de pronto frenó bruscamente provocando que un niño de 8 años se golpeara dentro del bus.
Cuando la madre reclamó, el conductor la "enchorizó" y se enojó más argumentando que lo habían chocado.
Tolerancia y respeto es lo que alimenta la paz.