El guerrillero herido en diciembre de 2008 en un enfrentamiento armado entre policías fronterizos panameños y miembros de las FARC en Manené, Darién, no ha podido rendir declaración indagatoria al no tener una buena condición mental debido al disparo que sufrió en la cabeza.
La investigación por el delito contra la seguridad colectiva que realiza la Fiscalía Segunda Superior indica que el hombre, el cual no ha podido ser identificado, tampoco está bien mentalmente, ya que el disparo que recibió de un fusil AK-47 le produjo una afectación, indicó la fiscal Geomara Guerra de Jones.
El disparo le produjo una afectación y se les han hecho tres exámenes psiquiátricos y aún aparece que no está coherente.
Según el criterio de la fiscal Guerra de Jones, hasta que se diga que sus condiciones mentales son normales, no podrá enfrentar un juicio, ya que no puede entender, ni defenderse.
Las autoridades colombianas dijeron que el hombre capturado en Manené es miembro de las FARC, pero no se cuenta con un registro que lo identifique.