Una cadena de sismos, entre dos y cinco grados en la escala abierta de Richter registrados en el Caribe de Honduras, causó alarma ayer entre pobladores de los departamentos de Cortés, Atlántida y Yoro. Vecinos de la aldea El Juncal, Yoro, dijeron a medios locales de prensa que llevan nueve días durmiendo en los patios de sus casas a raíz del terremoto de 7, 1 grados que se registró el 28 de mayo pasado, con epicentro localizado unos 130 kilómetros al norte de la ciudad puerto de La Ceiba, Atlántida.