La crisis en Guinea-Bissau, tras el asesinato hoy de dos políticos - Baciro Davo y Helder Proena-, se produce tres semanas antes de las elecciones del próximo 28 de junio, convocadas tras el asesinato del presidente Nino Vieira, el pasado 2 de marzo.
La corta historia de Guinea-Bissau, como estado independiente, ha estado jalonada de golpes de estado y asonadas, que han contribuido a convertir el país en uno de los más pobres del mundo.