La cadena opositora venezolana Globovisión es víctima de "terrorismo judicial, fiscal y gubernamental", que, entre otras, busca su colapso operativo a través de la imposición de multas económicas que superan los 2, 35 millones de dólares, afirmó ayer su director, Alberto Federico Ravell.
Ravell reaccionó así después de recibir una notificación de la oficina tributaria Seniat que asegura que la cadena debe pagar "5, 07 millones de bolívares (2, 35 millones de dólares) por concepto de impuestos no pagados" correspondientes a 2002-2003.
A esa cantidad se suman otros 270.697 dólares de multa impuesta a la cadena privada de noticias en 2003 por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), por presuntamente operar frecuencias no autorizadas.
Dicha multa fue ratificada este jueves cuando el Supremo desestimó un recurso de apelación interpuesto por Globovisión en diciembre de 2003 contra la decisión de la Conatel, que incluyó el decomiso de siete equipos de transmisión por microondas.