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El examen Papanicolau es muy importante porque detecta la presencia del virus.  |
Algunas mujeres que sólo tienen relaciones sexuales con otras mujeres podrían poner en peligro su salud porque no se someten al examen que detecta el cáncer de útero con la misma regularidad que las heterosexuales, según un artículo que publica la revista American Journal of Public Health.
"Las mujeres deben hacerse el examen Papanicolau regularmente, independientemente del sexo de sus parejas", afirmó Jeanne Marrazzo, profesora de medicina en la Universidad del Estado de Washington. Marazzo añadió que "no se puede clasificar a las homosexuales como mujeres con menor riesgo de cáncer sólo porque no tengan relaciones sexuales con hombres".
Casi una de ocho mujeres que mantienen relaciones homosexuales tienen desprendimiento activo del papilomavirus humano, que puede causar verrugas genitales, displasia del cuello uterino y, en pocos casos, cáncer de cuello uterino.
El examen Papanicolau detecta la presencia del virus, pero el estudio realizado en Washington encontró que las mujeres que tienen relaciones homosexuales se someten con menos regularidad que las heterosexuales a ese análisis.
Esto es en parte porque los médicos y clínicas les han dicho que, como lesbianas, son menos susceptibles a las enfermedades venéreas, incluido el virus del papiloma humano.
"Aproximadamente el 90 por ciento de las mujeres que tienen relaciones homosexuales han tenido también sexo con hombres alguna vez en sus vidas", dijo Marrazzo. "Esto confiere un riesgo de que adquieran las enfermedades venéreas habitualmente relacionadas con la actividad heterosexual".
"En esto hay una premisa falsa: que cuando una mujer informa al médico que tiene actividad sexual con otra mujer no existe el riesgo de enfermedad venérea alguna, ni siquiera las enfermedades virales crónicas como el herpes y el virus de papiloma humano".
El estudio de casi 300 mujeres en el área de Seattle encontró que el 13 por ciento tenía resultados positivos en el examen de detección de ese virus, y el 4 por ciento tenía cambios pre cancerosos en una prueba de Papanicolau.
La mayoría de estas anormalidades apareció en mujeres que no dio cuenta de actividad sexual previa con hombres, o que habían tenido relaciones sexuales con un hombre por última vez más de un año antes de la prueba.
Las mujeres que jamás habían tenido contacto sexual con hombres tenían menos probabilidades de haberse sometido jamás a un examen de pelvis, tuvieron su primera prueba de Papanicolau a edad más avanzada, y tenían estas pruebas con menos frecuencia que otras mujeres, indicó el estudio.
El diez por ciento de las mujeres que jamás había tenido relaciones sexuales con hombres indicó que jamás se habían sometido a esa prueba, y el 23 por ciento no había tenido un Papanicolau en tres años.
Las razones citadas con más frecuencia para no tener un Papanicolau fueron la falta de seguro médico, experiencias previas adversas en el examen ginecológico, y la creencia de que no lo necesitaban porque no tenían relaciones con hombres. "Sea cual sea la historia sexual de cada una, todas las mujeres deberían tener un análisis de Papanicolau de acuerdo con las normas establecidas", añadió. |