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Siempre debes tener presente que la felicidad la tienes en tus manos para vivir una vida plena.  |
Una vida larga y feliz puede bien ser resultado de las opciones de cada persona en asuntos como la dieta, el ejercicio y los mecanismos adecuados para enfrentar las adversidades, según un estudio de la Universidad de Harvard.
Los investigadores llevaron a cabo un estudio sin precedentes de la salud física y mental de 724 a medida que envejecían y a lo largo de 60 años. El estudio lo publica este mes la revista American Journal of Psychiatry, de la Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos.
El estudio comenzó en 1940 y es el seguimiento más prolongado que se haya hecho en el mundo de las condiciones mentales y físicas de un conjunto tan amplio de individuos.
FACTORES DE LA FELICIDAD
Los investigadores primero identificaron siete factores que parecían predecir un envejecimiento saludable y feliz: el consumo moderado de bebidas alcohólicas, no fumar, un matrimonio estable, el ejercicio, el peso adecuado, los mecanismos positivos para lidiar con las dificultades, y la ausencia de depresión.
Asimismo se comparó la situación mental y física de 268 estudiantes recién ingresados a Harvard con la de 456 adolescentes que enfrentaban más dificultades sociales en barrios pobres de la ciudad.
Cada cinco año se llevaron a cabo exámenes médicos y los exámenes psicosociales se efectuaron cada dos años.
"Una ancianidad activa y feliz bien puede que no sea cuestión de los astros ni de la suerte, sino de nuestros genes y de nosotros mismos", indicó George Vaillant, profesor de psiquiatría en la Facultad de Medicina de Harvard, y coautor del estudio.
LA EDUCACION ES LONGEVA
Los investigadores encontraron que la salud de los hombres que crecieron en condiciones de pobreza urbana disminuía más rápidamente que la de los jóvenes más acomodados de Harvard.
Cuando cumplieron los 65 años de edad, los hombres de orígenes más pobres presentaban una condición física y psíquica que los que habían sido estudiantes jóvenes en Harvard recién mostraron, en promedio, al llegar a los 75 años de edad.
Para los investigadores esto sugiere que fue la educación, y no el dinero ni el status social, lo que hizo la diferencia.
Vaillant y su colega de Harvard, Kenneth Mukamal, también consultaron los resultados de otros estudios a largo plazo sobre la salud en la edad avanzada, y encontraron que dos de los predictores más importantes de un envejecimiento saludable son un alto nivel de educación y la participación activa en una familia numerosa.
CADA VEZ SE VIVE MAS
Vaillant dijo que este estudio tiene importancia porque en los últimos 100 años se ha multiplicado por diez el número de años que las personas viven después de su jubilación.
"Pronto el 80 por ciento de las personas mayores de 60 años vivirá en los países desarrollados y es crucial que se reduzca la enfermedad, la incapacidad y la pobreza en estas áreas", dijo Butler.
"Nos engañaríamos a nosotros mismos si seguimos hablando de la globalización en la venta de nuestros productos y servicios cuando más de mil millones de personas viven con apenas un dólar diario", opinó el experto, de 74 años de edad. |