|
AGRADECE A DIOS Y CUENTA PARTE DE SU HISTORIA Entre amigos, "Nan" Botello homenajeado

Redacción
Crítica en Línea
Buena noches amigos. Gracias a Dios estoy con ustedes porque lo considero uno de los más grandes homenajes que pueda recibir cualquier profesional que sean sus propios compañeros los que le hagan un reconocimiento y debo reconocer que ninguno de los homenajes que he recibido en otros países puede compararse con el que recibo de ustedes esta noche. Sin embargo, debo recordarles que dos organizaciones periodísticas nacionales, el Colegio de Periodistas y los Comunicadores Sociales sin Fronteras de Chiriquí, también me hicieron objeto de sendos homenajes. Hago aquí un paréntesis para recordar que hoy se cumplen 30 años de la fundación del INDE. Nació sin estudios científicos deportivos, y continúa igual. Fue una necesidad política para no dejar sin empleo a los cientos de personas que laboraron durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe. De los homenajes en el exterior recuerdo con cariño el de Cuba. Por cosas de la vida me convertí en el primer narrador en narrar desde Cuba para el exterior después de Fidel Castro. Hay una anécdota que voy a contarles sobre esta narración. Resulta que Radio Libertad decidió que en este viaje mi compañero fuera mi compadre Rubén Darío del Cid, y durante el partido Pancho Gutiérrez realizó una jugada extraordinaria. Yo le dije a mi compadre: Esta es una jugada inenarrable. Coméntela compadre, le dije y él me contestó con esa voz profunda: Compadre usted sabe que yo de esto no se nada. Hablo de 1971, yo estaba acostumbrado a anotar, dar los promedios de los bateadores y a llevar la cantidad de lanzamientos de cada pitcher, así que el primer día hice eso. Les parecerá extraño pero los cubanos aún no llevaban la cuenta de los lanzamientos. Al día siguiente tenía a mi lado un anotador llevando la estadística de los bateadores, y otro llevándome la cantidad de lanzamientos, agregando que tipo de lanzamiento, recta, curva, slider, etc. El de República Dominicana porque el partido de estrellas fue dedicado al presidente Majluta, al boxeador Montilla, quien iba a pelear por el título con Antonio Cervantes "Kid Pambelé" y a mí. Montilla fue el lanzador, el presidente Majluta el bateador y yo fui el árbitro. Les aseguro que canté un strike mejor que Willy Hinds, sin dar el saltito que da Jimmy Jones. Y el homenaje en Venezuela, Juan Vené me llevó a Lara, para que narrara los partidos de los Cardenales de Lara y para participar en el homenaje a Buck Cannell, por los 50 años de su primera transmisión de un partido de serie mundial. Narradores de Venezuela, Puerto Rico, República Dominicana, México y Panamá participamos en ese homenaje. Después de cinco días de estar narrando, fui con Juan Vené a buscar a Buck Cannell. Se alojó conmigo. Me preguntó por el Fat, por Tommy Cupas, por Carlos Eleta y luego hablamos de béisbol. Me mostró sus famosos libritos negros, tenía uno para cada país, con su récord, anécdotas y demás datos y uno de grandes ligas. Allí radicaba el secreto de sus famosas frases y de la seguridad en la información que brindaba. A mí me dio pena mostrarle mi escuálido maletín, pero lo hice y me comentó: Buen comienzo muchacho. No se si fue él o Juan Vené quien tuvo la idea de ponerme a narrar con Buck Cannell el célebre partido que él transmitió 50 años atrás. Usando su hoja de anotación de ese memorable partido, repetimos unos 6 episodios del mismo, haciendo yo los comentarios que él me anotó en una hoja sobre lo que había sucedido en el partido. Años después, Juan Vené y yo producíamos el mismo programa: "Esta semana en el béisbol". El con todos los derechos para toda América, menos para Panamá y yo para RPC. El ganaba dinero por ello y RPC también. Veo aquí colegas con los que he compartido narraciones durante mi carrera de 31 años, algunos tienen más años en esta profesión, pero continúan en ella con el mismo ardor, aunque no con las mismas energías, mi reconocimiento y admiración por esa tenacidad. Debo recordar con mucho cariño a Andrés Ureña Escobar, quien me llevó engañado a Onda Popular un 23 de diciembre de 1969. Ya tenía contrato con el dueño de la emisora por lo que comenzamos el mismo día. Mediante un concurso escogimos el nombre del programa: "El vocero Deportivo". Luis Carlos Tejeira era el Gerente de Onda Popular y el gran Andy Alonso hacía el famoso reloj Onda Popular. Con el retiro de Andrés Ureña E., debido a un accidente automovilístico, Agustín Tino Betancourt se unió al programa. En ese programa se jugó por primera vez la famosa jugada de la Polla de manera oficial. Los premios eran billetes de lotería que nos proveía el gran Orito Fernández q.e.p.d. Simultáneamente junto a Tino Betancourt y Ramoncito Ferández q.e.p.d., transmitíamos el campeonato provincial de béisbol, a través de la emisora de Fatisín. Un recuerdo de esas transmisiones es como los fanáticos arraijaneños me bajaron de la nube y me pusieron a pisar el suelo. Resulta que alguien me pasó un papel que decía: Arraijaneños come monos y yo le dije al aire. Unos episodios más tardes llegaron varios telegramas. El de la historia decía: Tino Bethancourt y Ramoncito Fernández, tremenda transmisión, Nán Botello a vender mango al mercado". Darío Delgado Osorio me acompañó en mi primera transmisión de un campeonato nacional de béisbol. No está aquí con nosotros el otro miembro de la trilogía Miguel Corro. Teníamos que transmitir 4 partidos diarios y lo hacíamos con un tremendo entusiasmo. Con Víctor Raúl Vásquez transmitimos por primera vez de manera simultánea, los partidos de un campeonato nacional de béisbol. Yo lo hacía en la capital y ellos en el interior. Recuerdo un día que me quedé esperando la señal y no llegó, el carro de Tino se quedó camino a Los Santos. Algunos otros, con muchos menos años de actividad. También con muchos de ellos he compartido narraciones. Ustedes los más jóvenes, tienen mucha ventaja sobre nosotros. Tienen todas las facilidades de la comunicación moderna: computadoras, Internet, TV por cable, etc., pero ninguna estadística fría puede llenar los deseos del oyente, ni del lector. Creo que una de las materias que han pasado por alto la Facultad de Comunicación Social de la Universidad y las otras universidades, es la investigación histórica. Obligar al estudiante a acercarse a las bibliotecas, a la hemeroteca, a buscar información sobre la historia deportiva de su país. Eso, después, puede hacerse un hábito. Hace unos meses, con motivo de la graduación de mi sobrino y colega, Gustavo Ampudia, le hice algunas recomendaciones y le dije: "Nadie puede escribir del presente sin conocer el pasado y, le agregaba, haz tu archivo personal, busca publicaciones de antaño, cuando vas a escribir un artículo de fondo, para que encuentres el verdadero sabor, el verdadero significado de lo que estás escribiendo". También, quiero aprovechar este homenaje para agradecer a los colegas que han dedicado sus columnas, especialmente a Claudio Pino de La Estrella de Panamá, quien en su columna "Opinando" nos felicita por la campaña que hemos iniciado para dotar al Instituto Oncológico Nacional de todos los equipos que necesita. Tomo una parte del escrito de Claudio: Sólo los que han enfrentado el Cáncer, saben cual maligna puede resultar, y el sufrimiento por el que pasan pacientes y familiares". Eso lo podemos decir en carne propia, dice Claudio, porque nuestra madre, lo más preciado de este mundo, padece la enfermedad, y al igual que Botello lucha por tratar de superarla. Pide Claudio, toda la sociedad que aporte su granito de arena, para que me ayude en esta cruzada. Termina pidiéndole a Dios que nos siga dando fuerzas a su madre y a mí. ¡Gracias Claudio! Los que sufrimos esta enfermedad vivimos más cerca de Dios. Eso lo he podido comprobar en estos años. Durante mi última hospitalización estoy seguro de haber hablado con Dios, porque en el momento de mi mayor crisis decidí dejar de luchar, pero a la mañana siguiente, me levanté, con la decisión de iniciar una campaña en beneficio del ION. Esa no fue idea mía, fue de Dios. Esa campaña ha sido muy exitosa, el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Lotería Nacional, el buen amigo Alejandro Domínguez, de IMPLOSA, han dado respuestas positivas. ¿Aún ustedes creen que no hablé con Dios? Nosotros los que sufrimos enfermedades terminales, necesitamos a nuestros familiares, ese es un apoyo necesario, yo me siento feliz por la familia que Dios me ha dado, no me han dejado de apoyar en todo momento en especial mi esposa, Mariela, mis hijos Cecibel, Beto y Malena; mis nietos, Vivian y Alfredo; mi yerno, Alfredo Molina; mi nuera Saratiel; mi madre, Alejandrina, mis hermanos, primos, tíos y, todos los que forman la familia Botello. Ustedes saben todo lo que causa el cáncer, yo les voy a decir ahora lo que no puede hacer el cáncer: no puede acabar con el amor, no puede destrozar la esperanza, no puede corroer la fe, no puede destruir la paz, no puede matar la amistad, no puede suprimir la memoria, no puede silenciar el coraje, no puede invadir el alma, no puede robar la vida eterna y no puede conquistar el espíritu. Hoy tengo un ejemplo aquí: no pudo matar vuestra amistad. La parroquia San Antonio María Claret, a la que pertenezco, a cuya feligresía agradezco sus diarias oraciones por mi salud tiene un sacerdote cubano, Dénsil Pérez, un cubano dicharachero, con salsa, con la música que le sale por todo el cuerpo y con unos ojos de los que brota todo el sabor de Cuba. Dénsil siempre me dice: Pídele perdón a Dios por todo el mal que pudiste evitar y no lo evitaste y por todo el bien que pudiste hacer y que no hiciste. ¿Cuánto mal podemos evitar y cuánto bien podemos hacer? Hoy ustedes me han hecho un bien extraordinario. Muchas gracias.
|