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Chávez resiste en el poder.  |
La oposición venezolana anunció la realización el próximo 13 de junio de una nueva manifestación en zonas consideradas bastiones del presidente, Hugo Chávez, quien dijo que así busca repetir hechos violentos para luego achacárselos.
"Es una provocación más; buscan heridos y muertos y da tristeza que algunos (...) salgan sobre cadáveres diciendo que han logrado el objetivo: muertos para achacárselos a Chávez, como ocurrió con la 'reconquista del oeste', nombre que por sí mismo anunciaba violencia", sostuvo en alusión a una reciente concentración similar.
Una zona del oeste caraqueño fue escenario hace una semana de ataques armados de desconocidos contra una concentración opositora y un convoy militar, repelidos con fuego por la policía, lo que dejó un muerto "chavista" y una veintena de heridos de bala y fuegos pirotécnicos utilizados como armas.
Enrique Naime, dirigente del democristiano partido opositor Copei que ha convocada la nueva concentración, dijo a periodistas que ésta se efectuará "en defensa a la libertad de expresión y al referendo" aún sin fecha con el que buscan revocar el mandato de Chávez.
La nueva concentración "antichavista" fue anunciada en otra zona empobrecida, esta vez del este de Caracas, y en ella participarán todas las fuerzas de la Coordinadora Democrática (CD), la alianza que aglutina a la oposición, anunció Naime.
Se activarán controles conjuntos con la policía para garantizar la seguridad, ante eventuales "ataques de militantes del partido Movimiento Quinta República" que lidera Chávez, "que quiero que sepan que nosotros no vamos a permitir el saboteo de este acto", declaró el dirigente democristiano.
Chávez recordó a su vez varios hechos violentos registrados tras el fallido golpe de Estado de abril del año pasado y dijo que siempre se le culpó de ellos, pero que posteriores investigaciones policiales demostraron que fueron forjados por sus detractores o perpetrados al margen de motivaciones políticas.
Entre esos hechos nombró los atentados perpetrados a inicios de año con cargas explosivas contra dependencias de las embajadas de Colombia y España en Caracas y asesinatos que atribuyó al grupo de militares que se atrincheró en su contra en una plaza capitalina.
"La historia y el pueblo no perdonan y los resultados están a la vista: una oposición fragmentada y dividida", agregó y recordó resultados de encuestas que le atribuyen una popularidad en ascenso.
"Dios quiera que sea así", agregó en alusión al compromiso de paz asumido por su Gobierno y la CD en un acuerdo electoral firmado el jueves pasado para allanar el camino hacia un referendo para decidir si debe continuar o no en el poder, al igual que otras autoridades.
Ese acuerdo obliga a sus opositores, dijo, a olvidarse de recurrir a grupos militares "para que le hagan el trabajo, o a oligarcas, saboteadores y a campañas terroristas de prensa". |