|
Las frutas enlatadas y congeladas, que han sido preparadas y envasadas en su mejor estado de frescura, se pueden servir directamente del recipiente en que vienen del mercado y son ingredientes deliciosos que añadir a ensaladas, salsas, postres y otros platos.
Son muy fáciles de usar y están a la venta todo el año.
Entre los factores que se deben tomar en cuenta al comprar frutas enlatadas o congeladas están el valor nutritivo, la comestibilidad, la calidad, la conveniencia de uso, las diferentes maneras de emplearlas y la información que figure en las etiquetas.
Al seleccionar frutas enlatadas, evite comprar los envases hinchados o deformes o que goteen. No compre latas con abolladuras profundas.
Las frutas a la venta en envases de vidrio con tapa de rosca se cierran herméticamente para conservar su contenido. Si hay indicación de que se ha abierto la tapa, devuelva el envase a la tienda e informe al gerente.
Las frutas congeladas deberán estar sólidas. Si las frutas de un paquete no se sienten firmes al tacto, pueden haber perdido calidad.
Evite comprar frutas congeladas en paquetes manchados, que suele ser indicio de que se han descongelado durante la comercialización.
Para asegurar la calidad de las frutas congeladas, recójalas al final de la compra, colóquelas en una bolsa aislante y guárdelas inmediatamente en el congelador al llegar a la casa.
En las etiquetas debe figurar la categoría o grado de calidad, el número, tamaño y estado de maduración de la fruta e instrucciones .
ELABORACION COMERCIAL
Las frutas para enlatar o congelar se recogen en el momento más adecuado de maduración para que conserven su buen sabor y consistencia. |