CULTURA
Niegan peligros de tumores cerebrales
por utilización de celulares
LONDRES
AFP
Los operadores telefónicos
de portátiles en Gran Bretaña dijeron ayer lunes que el uso
de celulares no presentaba ningún riesgo para la salud, tras la difusión
de un documental en la BBC donde se afirma lo contrario.
"Si consideramos el número de estudios de que disponemos
sobre el tema, no hay razón para inquietarse en cuanto a posibles
consecuencias para la salud de los usuarios", afirmó el responsable
de la Federación de la industria electrónica, que representa
a los operadores.
Nuevos estudios científicos mostraron que la utilización
de teléfonos portátiles podría favorecer el desarrollo
de tumores cerebrales cancerígenos, afirma la cadena de televisión
BBC en un documental difundido anoche.
Uno de dichos estudios, realizado por el doctor Lennart Hardell, cancerólogo
sueco de renombre, concluye que el riesgo de tumor cerebral se multiplica
por casi 2,5 en caso de utilización de un teléfono celular
y aboga, como remedio, por la venta de aparatos con bajo nivel de radiación.
"Tenemos que utilizar portátiles con bajo nivel de emisiones
para el cerebro. También debemos ser prudentes en cuanto a la utilización
de los teléfonos por los niños y los jóvenes",
afirma el cancerólogo en el programa Panorama.
El otro estudio, realizado en Estados Unidos y cuyos resultados no han
sido publicados todavía, revela un aumento del riesgo de desarrollo
de un raro tumor cerebral.
Con base en estos resultados, el responsable de una unidad de investigación
científica creada por los fabricantes estadounidenses de teléfonos
portátiles para estudiar su eventual nocividad, expresó su
preocupación: "Tenemos resultados que sugieren claramente que
podría haber algo más grave de lo que pensamos", consideró
en una entrevista a la BBC.
"Podría existir un problema que merece ser examinado de forma
muy, muy atenta", añadió.
Un tercer experimento realizado en la Universidad de Bristol (suroeste
de Inglaterra) con 36 adultos expuestos durante 20 a 30 minutos a radiaciones,
muestra que su capacidad para hacer una elección (una función
dirigida por el córtex visual) estaba alterada al término
de la sesión.
"Hay que limitar la exposición al mínimo", considera
el investigador responsable del experimento, el doctor Alan Preece.

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