En medio de un coro de llantos y lamentos, en el cementerio de Guabito, en Changuinola, se realizó la cristiana sepultura de Virginia Quintero Quintero, de 24 años, quien murió junto a sus jefes y dos niños que cuidaba la mañana del 8 de mayo, víctimas de un incendio.
El fuego que acabó con la vida de cinco personas, también consumio el súper mercado "Poderoso Nº 6", situado en la barriada Arco Iris, en la Finca 06.
La madre, que hacía un año que no veía a su hija, llegó el viernes procedente de la Comarca Ngobé Bugle. Los lamentos y gritos eran desgarradores. Se escuchaban oraciones y frases como parte de la forma peculiar de esa etnia indígena de demostrar el dolor por la pérdida de un ser querido.
También había primos, hermanos, tíos y su hijo de dos años que junto a otros tres hermanitos quedaron en la orfandad.
fue notable la presencia de 10 miembros de la Sociedad China, quienes además de acompañar a los sobrevivientes de Virginia, entregaron B/. mil 500 para ayudar en los actos fúnebres y para otros gastos de la familia y los niños.
Uno de los voceros de los asiáticos dijo que a pesar de que no eran familiares de la pareja de comerciantes que murió junto a sus dos hijos de tres años y el otro de tres meses, son sus costumbres hacer todos los esfuerzos posibles para que ellos vayan a descansar en paz.
En tal sentido, los cuatro cuerpos fueron cremados para enviarlos a China, donde esperan los padres. Finalmente ayer, domingo, acompañaron a la empleada que tenía apenas tres días de laborar con sus amigos, pero igual, sienten mucha pena por lo ocurrido y si tienen que ayudar en el futuro lo harán para el bienestar de los niños.