El papa Benedicto XVI pidió ayer en Montecassino por "todos los caídos de todas las guerras y de todas las naciones" y exhortó a todas las personas "a preparar para las nuevas generaciones un mundo donde reine la justicia y la paz".
El Pontífice alemán, de 82 años, así lo manifestó en la plegaria que pronunció en el cementerio polaco de la abadía de Montecassino, en el sur de Italia, donde rindió homenaje a los soldados de ese país, muertos durante la cruenta batalla de Montecassino en la primavera de 1944.