Sin pistas se encuentran las autoridades en el asesinato y desmembramiento del estudiante del Colegio Richard Newman, Edwin Junior Cuestas, de 18 años, ubicado el 6 de mayo en Altos de Curundu, área revertida localizada en Ancón.
Según una fuente relacionada con la investigación, el padre del joven alegó en su declaración que él estaba pendiente de su hijo, mientras que su madre-hasta la fecha-no ha querido declarar.
El joven en el colegio era muy callado y era difícil hacerlo reír, sin embargo, al parecer siempre era llevado por una persona que se desconoce, en un vehículo, reveló la fuente.
La semana pasada se realizaron varias diligencias en varios sitios del corregimiento de Curundú para ubicar el lugar exacto donde fue asesinado el adolescente, sin embargo, han sido infructuosas.
Actualmente el Instituto de Medicina Legal (IMEL) realiza pruebas para determinar si existe alguna relación entre el homicidio de Cuestas y el otro cadáver también desmembrado de Manuel Hernández Arosemena, ubicado el 28 de abril en Calle 29 de Calidonia.
El estudiante fue asfixiado antes de ser desmembrado; Arosemena recibió un disparo.
Se presume que los asesinos son nacionales, aparentemente pandilleros, que con los homicidios dejaron mensajes a grupos criminales.
Ambas muerte se registraron luego del homicidio del cabecilla de la pandilla "Matar o Morir (MOM)", Moisés Palacios Castillo, alias "Zanahoria", ocurrido en Plaza Edison tras ser víctima de una supuesta "cama".
Actualmente se registra una guerra entre distintas pandillas de la ciudad capital, la cual ha cobrado la vida de decenas de jóvenes, y muchas de ellas se han aliado para contraatacar a sus enemigos.
Los enfrentamientos de los grupos delictivos se han extendido hacia Panamá Oeste y el Este de este país.
No se descartan más muertes por esa situación, la cual ha sido incluido como una de las causas de asesinatos en las mortales estadísticas.
Los investigadores se mantienen manejando los casos.