El tribunal penal de la provincia de Minya, en el sur de Egipto, condenó a muerte a un agente de la Policía que asesinó a ocho miembros de su familia por una disputa sobre la herencia.
El policía Sobji Abdelalim Ibrahim, de 45 años y natural de la provincia de Minya, 250 kilómetros al sur de El Cairo, asesinó en julio de 2007 a ocho miembros de su familia.
La causa de los crímenes fueron las desavenencias originadas por la propiedad de varias tierras de cultivo, tres panaderías y un almacén de bombonas de butano, según la agencia, que no cita fuentes.
En el suceso murieron tres hermanos del policía, dos cuñadas y tres sobrinos y resultaron heridos otros cuatro familiares.
La sentencia de muerte ha sido pronunciada después de que el muftí, máxima autoridad islámica de la República de Egipto, diera su conformidad.