El financiero Allen Stanford, acusado de crear una estafa piramidal de $7000 millones, fue golpeado en la prisión estadounidense en la que se encuentra recluido, lo que le dejó con problemas de visión en su ojo derecho, según revelaron sus abogados.
Los abogados de Stanford le dijeron al juez David Hittner, de Houston, que su cliente está hecho un "desecho" por la paliza que también le ha dejado el lado derecho de la cara paralizado.