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Mike Tyson no es campeón mundial desde 1996, cuando fue despojado de la faja pesada por Evander Holyfield, pero pese a ello, jamás ha dejado de ser la figura más taquillera de esa división. Podría ser por su boxeo excitante o su volátil carácter, o por ambas cosas, lo cierto es de que su nombre en una cartelera de boxeo, es garantía de que se hará un buen negocio.
Es cierto, los millones no caen como antes, cuando venían en cascadas a los bolsillos del otrora 'Iron Mike', pero siguen llegando en mucha mayor cantidad de lo que quisieran algunos. Sólo hay que acordarse, cuando en el año 2000 las autoridades de Inglaterra y Escocia le dieron la visa de entrada para sendos pleitos, a pesar de que sus leyes impiden tener este tipo de consideración con ex convictos.
"Todos ganamos con su llegada", fue el argumento que se utilizó en ambos casos para abrirle las puertas sin mayor problema. Hoy, una vez más su poder taquillero quedó demostrado, cuando echó a perder el gran negocio que tenía el británico Lennox Lewis para el próximo 21 de junio, y por el que éste lo ha demandado a él y al despelucado promotor Don King.
El monarca pesado ha pedido una indemnización de 385 millones de dólares, por lo que afirman fue una conspiración de King para alejar a Tyson de sus actuales promotores e impedir un segundo encuentro entre ambos.
Lennox Lewis expondrá su faja el próximo 21 de junio frente a Kirk Johnson en el Stapless Center de Los Angeles, y originalmente se pensó presentar a Tyson frente a Oleg Maskaev, en la co-estelar, en un pleito pactado a diez asaltos.
Lewis ganaría 10 millones de dólares fuera de lo que obtendría por la exposición de la faja, Stapless Center pagaría ocho millones de dólares por ser sede de la cartilla, que sería televisada 'pay per view' por HBO. Todo esto se vino abajo con la negativa del ex monarca estadounidense.
Según los abogados de Lewis, este perdió los 10 millones de dólares más otros 25 millones ya planificados, al no firmarse el contrato de revancha con Tyson. En tanto, que HBO decidió no poner la cartelera en pago por evento, porque ya no era tan llamativa, y la cuota de la sede de la pelea bajó a 3.5 millones de dólares.
¿Cuánto ganaría Tyson en todo esto? Realmente no se sabe, pero sus ingresos no serían tan fabulosos como los de Lewis, por lo que no fue difícil de que Don King lo convenciera de que era mejor dejar a un lado todo este embrollo.
DEMANDA POR CONSPIRACIÓN
La demanda de Lewis alega que King amenazó la vida del amigo y asesor de Tyson, el agente Jeff Wald de Los Angeles, y conspiró con un amigo del ex campeón para mantenerlo recluido en un hotel de Nueva York el mes pasado, evitando que firmara el contrato para la pelea.
La demanda fue interpuesta en representación de Lewis y su compañía Lion Promotions, y menciona a Mike Tyson, Mike Tyson Enterprises, Don King y Don King Productions como demandados.
La misma agrega que King le compró varios automóviles a Tyson y los puso a nombre de otra persona, porque éste aún debe millones de dólares en impuestos atrasados. Los abogados de Lewis, el apoderado de Tyson, Shelly Finkel, y su abogado habían accedido a que el contrato se firmara, pero Tyson rechazó hacerlo cuando King empezó a acosarlo.
Como parte de ese acoso, alega la demanda, King pagó el mes pasado suites de lujo en un hotel de Nueva York para Tyson y para un amigo suyo, Jackie Rowe, y le dio al púgil grandes cantidades de dinero en efectivo.
La demanda afirma que King sobornó a Rowe para mantener a Tyson alejado de su apoderado y su abogado, y para que le estuviera diciendo que no debería aceptar pelear el 21 de junio en Los Ángeles porque no sería el boxeador principal y sería tratado como "ciudadano de segunda clase".
"Este caso demuestra el triste estado del boxeo en la actualidad - un deporte lleno de atletas que rechazan cumplir sus compromisos contractuales y promotores corruptos, como Don King, que no se detendrán ante nada - incluyendo amenazas de muerte, evasión fiscal y soborno - para lograr sus objetivos", afirma la demanda. |