Dos jugadores que salieron del banquillo, el sueco Henrik Larsson y el brasileño Juliano Belletti, fueron determinantes en la consecución de la segunda Copa de Europa del Barcelona, que tuvo que remontar en los últimos minutos a un Arsenal (2-1) que se adelantó en el marcador y jugó con diez desde el minuto 18.
Por fútbol, el Barcelona merecía el título, pero el Arsenal se agazapó después de haberse adelantado en el marcador en una final atípica. Los catalanes se superaron a sí mismos y dieron la vuelta al partido en cuatro minutos, del 77 al 81.
Samuel Etoo equilibró el partido después de una gran acción colectiva entre Iniesta y Larsson y nuevamente el sueco fue decisivo cuando dio un gran pase a Belletti, otro suplente, en el minuto 81.
¡Barcelona campeón!