Una buena taza de café humeante es para muchos la mejor manera de comenzar el día con la mente bien despierta.
Pero según explica un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard si queremos despabilarnos, es mejor consumir menos dosis de cafeína pero con más frecuencia.
Luego de experimentar con distintos patrones de sueño y vigilia, los científicos concluyeron que los efectos de la cafeína se diluyen con las horas.
"Detesto decir que la mayoría de la gente utiliza la cafeína de manera equivocada, tomando unas tazas de te o café por la mañana", afirmó James Wyatt del Centro Médico de la Universidad de Rush, EE.UU.
"Esto significa que los niveles de cafeína en el cerebro irán decayendo a medida que pasa el día". Dormir es mejor
Si bien el equipo de Rush reconoce que no hay nada tan bueno como dormir una siesta, éste sugiere que el efecto de la cafeína puede maximizarse si se la consume en pequeñas dosis pero con más frecuencia.