Gracias a investigaciones genéticas, será posible la domesticación de los árboles de la misma manera que se ha hecho con el maíz o la soja, aumentando su rendimiento e interés económico.
Para demostrarlo, Richard Meilan, profesor de fisiología molecular en la Purdue University, ha elaborado un método que sirve para identificar rápidamente los genes del álamo, y determinar su función.
"Cuando sepamos para qué sirve cada gen en un árbol, crearemos variedades modificadas genéticamente que sirvan para propósitos específicos, como producir madera especial para muebles, contrachapados, entre otras", dijo.