Al contrario de lo que se ha pensado durante décadas, el asma no impide la realización de ejercicios físicos y en los últimos años se ha cambiado la idea errónea de que los niños asmáticos debían alejarse de los terrenos de juego.
Ahora se recomienda el ejercicio físico y, sobre todo, la natación a todos los pequeños con asma, ya que, aunque no cura la enfermedad, ayuda a convivir mucho mejor con ella. Lo que pasaba antes
El ejercicio físico es una de las causas desencadenantes de las crisis de asma. Por esta razón se prohibía o limitaba la práctica deportiva en niños con este tipo de problemas. Ahora la realidad es bien distinta y desde las consultas de pediatría se recomienda la realización de algún deporte como medio para conseguir un mejor control de la enfermedad.
Por ello fue creado el Programa Especializado para la Cultura de los Asmáticos, quienes junto a un equipo de profesionales ayudan a niños de 3 a 17 años a desenvolverse en un mundo normal.
Son la Dra. Lisbeth Estrada y los profesores de Educación Física, Aurelino Morrys y Marisela de Limas, quienes hacen de este proyecto una realidad orientado a los chicos en cómo deben practicar los deportes, por sólo B.10.00 mensual.
Según la profesora Marisela, los niños que participan de este programa practican toda clase de deportes y también realizan competencias internacionales.
Aseguró que los deportes son iguales, lo único es que el tiempo de juego se disminuye. El deporte más recomendado es la natación.
Una idea que se debe tener clara es que el ejercicio no cura el asma. Pero enseña y ayuda a vivir mejor con esta enfermedad. Con el ejercicio el niño realizará actividades físicas con las que obtendrá por sí mismo la confianza y entusiasmo. Atrévete a inscribirlo
Son muchas las madres que temen que sus hijos hagan deporte ya que le puede ocasionar alguna crisis, pero no deben temer ya que en el Programa especializado para la Cultura y Asmáticos hay personas especializadas que velarán por sus hijos. Si desean inscribirlo, puede acercarse a las instalaciones de la Escuela de Educación Física en la Universidad de Albrook y preguntar por el programa.
BENEFICIOS
Facilita y permite el correcto desarrollo físico y psíquico del niño.
Favorece la integración en el grupo.
Mejora la autoestima del individuo adolescente.
Mejora la condición física general.
Permite una mayor tolerancia al ejercicio.
Las crisis, en caso de aparecer, lo hacen para trabajos mucho más intensos.
Permite un mayor control de las crisis.
Todo ello nos lleva a un mejor conocimiento del asma y a un establecimiento de una dosis de medicamento más ajustada.