Las salinas de Aguadulce es parte indiscutible del desarrollo e historia de esta costera ciudad del Pacífico sur.
Desde hace cinco años, la actividad salinera sufrió un severo golpe que dio al traste con su crecimiento e impacto socioeconómico, creando una profunda recesión entre los lugareños, que hasta el día de hoy se resiente indudablemente.
La ruda faena era parte de las vivencias de generaciones de aguadulceños que crecieron al calor, sudor e historias de esos lares extensos de aguas saladas, estancadas y protegidas de manglar y especies marítimas nativas.
Tomando como referencia las salinas y su simbología material no se podría soslayar el sentido espiritual que representan, hechos que mediante las expresiones artísticas como la pintura, pretenden perdurar un hito del acontecer histórico del pueblo de Aguadulce.
Estas expresiones las ha trabajado Juan Flores, nacido en Aguadulce, pero oriundo de Churubé de Natá, con estudios en Artes Plásticas con especialización en pintura.
Ha obtenido varios galardones en diversos concursos y participado en diferentes exposiciones colectivas de arte pictórico.
Para efectos de las salinas, este pintor realizó la representación artística "Conozcamos las Salinas de Aguadulce", utilizando cinco técnicas a saber el hiperrealismo, expresionismo, cubismo, surrealismo y abstracto.
Con la técnica del surrealismo, Flores hace un reconocimiento al señor Nicolás Acuña Q., por ser un ilustre salinero. El cuadro pintado tuvo como base un rostro en carbón acrílico y collage, técnica mixta.
Con la técnica en abstracto, se representa "el concepto de la sal. Es un cuadro abstracto figurativo donde se ve la madurez del agua y la formación del grano con la integración de un instrumento que usan los salineros.
Con la técnica del cubismo, Flores representa el transporte de la sal a los depósitos de la cooperativa salinera Marín Campos, infraestructura emblemática de las salinas.