La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) indicó que los productos genéticamente modificados podrían ayudar a combatir el hambre en el mundo.
Según la FAO, no se ha estudiado suficientemente ciertos cultivos básicos como el arroz. No obstante, la FAO advirtió que se necesita llevar a cabo más investigación sobre estos productos para "sopesar atentamente y caso por caso sus peligros y beneficios".
El documento de la FAO considera que la "revolución genética" puede beneficiar a los países pobres.