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La policía italiana ha detenido a cuatro ucranianos pertenecientes a una red internacional en la que las mujeres se quedaban embarazadas para, una vez que los niños nacieran, vender sus órganos.
En dos operaciones llevadas a cabo en Bari y Nápoles, la policía ha detenido a un hombre y a tres mujeres, incluida la madre de un niño nacido hace días y a quien la banda intentó vender a oficiales de paisano por unos 50.000 euros.
"Nos enfrentamos a una forma extremadamente peligrosa de criminalidad", ha señalado el investigador Gianrico Carofiglio. Así como a los cuatro detenidos, la policía ha dicho que se está investigando también a varios italianos que han expresado su interés en comprar a los pequeños por sus órganos y que se cree que varios otros niños podrían haber sido vendidos por la banda.
Los investigadores han subrayado el hecho de que el cordón umbilical del pequeño estuviese perfectamente cortado pese a haber utilizado un cuchillo de cocina, lo que sugiere que se trata de un grupo experimentado. La policía comenzó las pesquisas sobre el grupo hace varios meses, después de sospechar su implicación en el tráfico de drogas y seres humanos desde la Europa del Este.
Las tres mujeres han declarado que llegaron a Italia para trabajar como prostitutas. La policía cree que no fueron forzadas a tener los bebés para venderlos sino que se integraron en la estructura de la organización voluntariamente. |