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Funcionarios estadounidenses iniciaron el lunes un simulacro de ataque en Seattle que incluyó fuegos reales y bombas falsas para ensayar la preparación de los equipos de emergencia para lidiar con desastres como los del 11 de septiembre del 2001 en Nueva York y Washington.
Una prueba similar, pero esta vez simulando un ataque biológico, se planificó en Chicago la tarde del lunes. El "ataque" en Seattle comenzó con dos explosiones y dos incendios que despidieron columnas de humo negro desde un sector desocupado al sur del centro de la ciudad.
Las primeras decenas de vehículos de emergencia y de bomberos comenzaron a llegar tres minutos después del inicio del "ataque". Los bomberos apagaron los fuegos en 22 minutos, aunque el viento expandió el humo, que portaba material radiactivo falso, a varios kilómetros a la redonda.
Los simulacros, que constituyen el mayor ejercicio de seguridad interna en Estados Unidos, costarán 16 millones de dólares y se prolongarán hasta el viernes en Seattle y Chicago, y luego se trasladarán a Vancouver, en Canadá. |