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La presidenta panameña Mireya Moscoso entregó pruebas a su colega colombiano Alvaro Uribe, que indican que un centenar de ciudadanos colombianos recientemente deportados desde el país centroamericano estarían vinculados a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
"Sobre este episodio, la presidenta nos ha entregado un informe que yo lo consideraría un acerbo probatorio y que compromete a estas personas que fueron deportadas a Colombia, como participantes de las FARC'', aseguró el Mandatario en una conferencia de prensa conjunta. A su vez, Moscoso sostuvo que los 109 colombianos deportados por su país el 21 de abril "no eran refugiados ni tenían ese estatus''.
Hace una semana, la Alta Comisaría de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) expresó su preocupación por el aparente "retorno forzado'' de 109 colombianos desde Panamá y advirtió que temía que se repitan casos similares en el futuro.
Según la denuncia, las autoridades migratorias y la Guardia Nacional de Panamá enviaron de regreso en helicópteros a 109 colombianos hasta la aldea de Sapzurro, a 550 kilómetros al noroeste de Bogotá. A los deportados les habría aplicado malos tratos. La presidenta panameña negó categóricamente ''que los policías panameños hayan torturado'' a los colombianos como se llegó a decir.
Los presidentes firmaron el lunes una declaración conjunta en la que anunciaron que antes del tercer trimestre de este año se realizará una reunión bilateral de autoridades ministeriales para realizar un diagnóstico de la situación de desplazamiento actual y presentar las inquietudes de cada país. |