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Volvemos al tema de la mala alimentación del panameño. En este país se come de todo (muchas veces sin tener cuidado de su procedencia) y a toda hora, descuidando la calidad de lo que uno se lleva a la boca.
Las consecuencias gastrointestinales son desastrosas, y el nivel de vida va bajando estrepitosamente por la gran incidencia de cáncer.
Es importante cuidar la salud alimenticia, la propia y la de la familia en pleno, para garantizar con ello el principal bien con que cuenta el ser humano: la vida.
Es muy importante que los padres de familia estén pendientes de lo que se les está dando a los niños, y de qué ellos están adquiriendo como alimentos cada día, porque muchos consumen lo que no deben.
Por ende, con una mala dieta se tendrá también mala salud, y las consecuencias para la familia, y lógicamente la comunidad y la sociedad, serán deficitarias.
Desde niños se nos informa cuál es la carga de proteínas, carbohidratos y vitaminas que se deben ingerir cada día. Pues lo mejor es hacer uso de esa información para evitar que en el futuro la salud se vea afectada, y con ello nuestro aporte a la sociedad que tanto nos necesita en estos momentos difíciles. |