El crimen no paga, pero dejarlo sí. Esto lo puede decir un grupo de jóvenes expandilleros que dejaron ese oscuro mundo para ser útil en la sociedad.
Cincuenta jóvenes de los barios de El Chorrillo, Calidonia, Santa Ana y San Felipe, integrados a un programa de resocialización liderizado por el Ministerio de Vivienda y otras entidades, recibieron un salario por trabajar en diversas funciones dentro de proyectos de vivienda de diversas áreas de la capital.
De parte del Banco Hipotecario Nacional, los jóvenes recibieron sus emolumentos de manos de la ministra Balbina Herrera, quien aseguró que este tipo de apoyo del gobierno continuará.