Veinticuatro musulmanes fueron llevados el viernes a juicio, acusados de pertenecer a la red terrorista Al Qaeda, y de usar España como base de operaciones para planear los ataques del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos.
Los acusados, de origen sirio y marroquí, se sentaron en bancas de madera en un pequeño recinto de vidrio a prueba de balas en un tribunal, al iniciarse el proceso, a cargo de tres jueces.
El principal sospechoso es Imad Yarkas, de 42 años, un vendedor de automóviles usados, quien habría sido líder de una célula que dio apoyo logístico a los autores de los atentados, entre ellos Mohamed Atta, piloto de uno de los dos aviones que se estrellaron contra las Torres Gemelas en Manhattan.