Enrique Iglesias conquistó al público egipcio con un sensual concierto en el que primaron las minifaldas y el glamour por encima del recato y los velos islámicos.
"Fue una noche fantástica. Es la primera vez que canto en Egipto y me ha sorprendido el público", confesó. El cantante salió del concierto de la mano de su novia, Anna Kournikova.