Los dos carriles de la autopista Arraiján - La Chorrera que conducen hacia la capital, fueron bloqueados por residentes de la barriada Villa Nazareth, en el distrito de La Chorrera, para exigir la reparación de los tanques sépticos y calles internas por parte de la empresa constructora.
Portando pancartas que advertían una inminente epidemia de diarrea y gastroenteritis a causa del colapso y desbordamiento, hace más de tres años, de los tanques sépticos cuya reparación se ha negado la empresa constructora, representada por Julio Ernesto Zubieta.
Darío Picad, vocero de los manifestantes, aseguró que por más de 36 meses han estado luchando para el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), Ministerio de Obras Públicas (MOP) y otras instituciones gubernamentales, presionaran a la empresa para que realizara los trabajos de reparación.
No obstante, los directores regionales de ambas instituciones comentaron que las obras no han sido traspasadas por la constructora, por lo cual es ilegal entrar a realizar trabajos de mantenimiento o reparación.
Las denuncias también fueron expuestas ante la Defensoría del Pueblo, al igual de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), puesto que al desbordarse los tanques sépticos se contaminó una quebrada que circunda la barriada.
Para Picad, "no ha habido manera" que Zubieta efectúe las reparaciones y así cumplir con lo ofrecido en el panfleto en el cual se promocionaba la venta de las viviendas, que incluía además cuatro parques recreativos, que no han sido construidos.
Por momentos, los manifestantes permitían que los automóviles provenientes del interior del país continuaran su camino, aunque luego cerraban nuevamente los dos carriles de la autopista.
Con anterioridad los residentes de Villa Nazareth habían dado un plazo de 10 días que vencía el pasado viernes, para que las autoridades aportaran alguna solución o la empresa constructora accediera a realizar los trabajos.
El cierre de la vía que se había iniciado a las siete de la mañana concluyó pasadas las 8:30: En tanto que las unidades de la Policía Nacional se mantenían apostados a un lado de la vía.