Las autoridades indias desplegaron decenas de miles de policías y soldados para la primera fase de las grandes elecciones legislativas en India el martes, mientras tres políticos escaparon a atentados y la violencia se cobró seis nuevas vidas en Cachemira.
Más de 670 millones de indios están convocados a las urnas en un proceso electoral que se extenderá hasta el 10 de mayo, y que tiene como objetivo renovar 545 diputados de la cámara baja del Parlamento Federal y designar el partido que controlará el próximo gobierno. Los nacionalistas hindúes en el poder son favoritos, según los sondeos.
Las autoridades indias desplegaron el lunes a unos 117.000 hombres de las cuatro fuerzas federales para que colaboren con la policía local. En víspera de las elecciones, tres políticos escaparon a atentados, indicó la policía.