El líder norcoreano Kim Jong-il arribó a Pekín en una sorpresiva visita e inició conversaciones sobre las ambiciones nucleares de su país luego de que Washington instara a China a presionar a su vecino para que ponga fin a la crisis nuclear.
Kim permanecerá en China unos cuatro días, durante los cuales se encontraría con su homólogo chino, Jiang Zemin.
Los líderes chinos repetirían su oposición a que Pyongyang desarrolle armas nucleares e insistirían en una solución pacífica a un problema que preocupa a Washinghton y que generó nerviosismo entre sus vecinos, dijeron analistas.