Unas 18 familias que viven en peligro en la casa 1010 de la calle 11 Callejón Martínez se enfrentaron a las unidades del Control de Multitudes de la Policía Nacional de Colón, luego que cerraran ese sector cercano al Mercado Público.
Las mujeres humildes en su mayoría con sus niños, intentaban bloquear la vía, mientras eran empujadas por los policías.
"Los arnulfistas cerraron por dos días la calle cuando vino José Miguel Alemán con su campaña y fue en una vía céntrica y nadie dijo nada, pero ahora nos quieren reprimir por nuestros derechos", gritaban las mujeres.
Los inquilinos de este viejo caserón solicitan que les propongan un mejor lugar para vivir, por que este inmueble representa un peligro. Solo el sábado gran parte del balcón se derrumbo. En esa ocasión fue suspendida la energía por espacio de dos horas.
Muchas de estas familias están durmiendo a la intemperie por que temen por la vida de sus niños. En el momento de la protesta se cayeron algunas hojas de zinc y pedazos de concreto
Zuleika Gems, presidenta del edificio, informó que ahora los funcionarios del Ministerio de la Vivienda dicen que no quieren exponerse al peligro para poder ayudarlos, "lo que pasa es que no hay muertos, por eso no vienen".
"Nosotros no vamos a movernos y le pedimos al gobernador Gasam Salama que no nos hable por teléfono sino personalmente", señaló Ana Alonso, otra inquilina afectada.
Aproximadamente unas cuatro mujeres fueron aprehendidas por la Policía Nacional, mientras que el representante del barrio Walter Chiari hacía las diligencias.
"Estamos cansados que no le pongan atención a nuestra gente que la dejan viviendo en casas condenadas a merced del peligro", indicó Chiari que solicitó al ministro de Vivienda, Miguel Cárdenas, que se sensibilice con los colonenses.