Más de doscientas hectáreas han sido taladas para cultivo de caña en el área de Las Malgarias, Chumungu, Cerro San Cristóbal y El Limón en el distrito de Natá, esto ha traído preocupación entre los residentes de esta comunidad que vaticinan que las cosas van a empeorar principalmente la obtención de agua potable.
La empresa grupo CALESA lleva el proyecto de sembrar más de doscientas hectáreas de cultivo de caña para aumentar los niveles de producción de azúcar, por lo que están desmontando bosques que nunca habían sido cultivado.
La alcaldesa de Natá, Edith de Sierra, manifestó que representantes de la empresa se presentaron a su oficina a solicitar que se colocara en la mampara de aviso, un edicto en el que se daba a conocer las talas y su objetivo, esto fue por seis días, y no hubo reacción de parte de la comunidad. Agregó que en esa oficina no se ha gestionado ninguna clase de permiso para talar bosques, eso lo maneja las oficinas de ANAM.
Por otro lado, agricultores de los sectores de Pesé, La Boquilla y Chumungu se están quejando porque no tienen suficiente agua en el río Chico para regar los sembradíos de cebolla, aducen que se debe a la cantidad de bombas de succión de más de diez pulgadas que tiene la empresa.