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El bombardero invisible B-2, ejemplo del poderío aéreo estadounidense.  |
Las fuerzas iraquíes, que intentan desesperadamente defender Bagdad, son aplastadas por el poderío de un ejército norteamericano que dispone de un equipamiento tecnológico y militar infinitamente superior.
Durante el avance de las tropas de la coalición hacia Bagdad, varios cientos de soldados iraquíes murieron, pero pocos realmente combatieron y muchos desertaron, según las fuerzas norteamericanas.
La ventaja de las fuerzas aéreas y terrestres norteamericanas reside en su equipamiento ultramoderno: tanques que disponen de aire acondicionado y poseen armas de largo alcance, lentes de visión nocturna, bombas y misiles devastadores y precisos.
Frente a este poderío, "los iraquíes opusieron tácticas de guerrilla, o ataques suicidas, una "guerra asimétrica", frente a un adversario superpoderoso. Este desequilibrio fue ilustrado en forma dramático por los combates en y alrededor de Bagdad.
La 3ra. división de infantería norteamericana (3ID), compuesta por 18.000 hombres y 500 tanques y vehículos blindados, apoyada por decenas de marines desplegados en el resto del país ingresó a Bagdad cubierta por la aviación.
La Guardia Republicana, cuerpo de élite de las fuerzas iraquíes, debilitada por varios días de intensos bombardeos aéreos, no fue capaz de detenerla. Oficiales norteamericanos afirmaron que habían devastado a las seis divisiones de la Guardia Republicana, compuesta por 60.000 hombres. En el resto del país, los 300.000 soldados de las fuerzas iraquíes opusieron una resistencia que no pudo detener el avance de las tropas de la coalición norteamericano-británica.
En cuanto a las unidades paramilitares leales al régimen iraquí, la presencia de algunos cientos de Fedayines de Saddam, milicianos iraquíes, en Basora (sur), impidió a las fuerzas británicas tomar el control de la ciudad durante dos semanas.
Dos ataques suicidas perpetrados contra retenes norteamericanos, que dejaron un total de siete muertos estadounidenses, aumentó la tensión de los militares. Esta tensión quedó de manifiesto en forma dramática cuando las fuerzas norteamericanas mataron a siete mujeres y niños en un retén cerca de Najaf (150 km al sur de Bagdad), disparando contra el vehículo en el que viajaban y que no detenía.
La amenaza de combates urbanos tampoco está descartada, más aún luego de que los civiles iraquíes no recibieron a sus "liberadores" con la calidez que Washington y Londres hubieran deseado.
El Pentágono planea enviar 200.000 hombres de refuerzo a la región del Golfo, entre ellos miembros de la 4ta. división de infantería que ya comenzaron a llegar a Kuwait. Por último, la estrategia norteamericana de evitar las principales ciudades iraquíes camino a Bagdad expuso a ataques a las caravanas terrestres de la retagurdia y creó problemas de abastecimiento. |