Un estudio publicado en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA) asegura que los hombres que duermen ocho horas podrían sufrir de un periodo breve de aturdimiento que es tan malo o peor que la ebriedad.
El estudio reveló que al despertar después de ocho horas de sueño profundo las personas se sienten más aturdidas que cuando se les ha privado de sueño durante 24 horas.
En el período de aturdimiento, conocido como inercia del sueño, los sujetos del estudio mostraron una disminución de la memoria de corto plazo, de la capacidad de contar y de otras funciones cognitivas.
Estas conclusiones tienen implicaciones para los trabajadores de la salud, la seguridad y el transporte, a quienes a menudo se les exige que presten servicios de urgencia apenas se despierten.
Después de observar a los individuos dormir ocho horas cada noche por un período de seis días, los investigadores los sometieron a pruebas cognitivas, tal como sumar números de dos dígitos.
Los investigadores comprobaron que los individuos exhibían los efectos más graves de la inercia del sueño en los primeros tres minutos después de despertarse, agregó.
Estos efectos generalmente se disipaban después de un máximo de diez minutos, aunque a veces se podían detectar hasta dos horas más tarde, concluyeron los autores del estudio.