Muchos hombres no lo han experimentado. Otros sí. Lo cierto es que enfrentar un divorcio no es un asunto fácil para la pareja, sobre todo, después de vivir una relación que se pensaba era para toda la vida.
No hay duda de que para el hombre, en muchas ocasiones, terminar una relación es doloroso, ya sea de noviazgo o de matrimonio y es que, por lo regular (no siempre), las que deciden acabar un vínculo son las mujeres.
Muchos no lo aceptan, pero gran parte de los hombres sufre de melancolía cuando se dejan, la cual asocian con la separación de los hijos, etc.
Además, el hombre -por lo regular- inicia este proceso al momento de la separación, cuando ya la mujer al menos tiene un estilo definido para lo que será su vida, lejos del que fue su "adorado tormento".
Pero. ¿Qué hay de cierto que, ante el divorcio, los hombres suelen desorganizar su vida en lo emocional, en la relación con los hijos, en el trabajo y en lo económico?
Para el psicólogo Álvaro J. Campos, la respuesta es sí en casi todas. Por ello, es importante y se sugiere que en ese momento -para evitar las consecuencias y la salida violenta- el hombre tenga la posibilidad de tratar de reflexionar lo que sucedió, pero no que trate de recuperar a su pareja, porque a veces hay relaciones que ya se gastaron. Pero cuidado con una decisión precipitada, ya que la cura puede ser peor que la enfermedad.
Otra realidad es que a los hombres les cuesta más la separación, ya que son más impulsivos y, en ocasiones, no prevén las consecuencias de lo que pueda pasar con los gastos de la casa e hijos, ya que se tiene que adaptar a otro estilo.
Sostiene Campos que para disimular el dolor que le produce haberse dejado con su pareja, el hombre se va de fiesta, busca más diversión y es ahí donde empieza a perder todo. Pero esto es por una simple razón: quiere negar el dolor que está pasando.
Así que, si es uno de esos que enfrenta la separación o divorcio, reconózcalo.