El Barcelona sacó un amargo empate de su visita al Emirates Stadium ante el Arsenal (2-2).
El sueco Zlatan Ibrahimovic rompió su maleficio y aproximó al Barcelona hacia su objetivo. Negado con el gol en sus enfrentamientos ante equipos ingleses e incapaz de marcar en los diez duelos previos firmó dos ante el Arsenal.
El equipo de Pep Guardiola fue superior durante casi todo el choque y salió con un empate, que sabe a poco después de haber dispuesto de una renta de dos goles. Sólo en el tramo final, cuando el cuadro londinense recurrió a la heroica, su dominio fue cuestionado. El gol de penalti de Cesc Fábregas dejó con algo de aire al Arsenal. Wallcot había marcado minutos antes el descuento. Pendiente queda ahora el desenlace en el Camp Nou la próxima semana.