La ayuda empezaba a llegar ayer a la isla indonesia de Nias, víctima de un fuerte sismo que causó más de 500 muertos, mientras se producían saqueos entre la población hambrienta y desamparada.
Además, en la vecina isla de Simeulue, se declararon varios incendios importantes que causaron daños considerables.
Según las Naciones Unidas, el balance provisional del sismo ascendía el miércoles a 518 muertos. Unas 500 personas murieron en Nias, nueve en Simeulue y otras nueve en Sumatra y algunos islotes, anunció Masood Hyder, coordinador adjunto de la ayuda humanitaria en la ciudad de Banda Aceh.
Dos días después del sismo de 8,7 grados en aguas de Sumatra, el mal tiempo y los daños en las pistas de aterrizaje retrasaron la llegada de ayuda a Nias .